Bruxismo

La situación actual que atraviesa el mundo entero, ha provocado un incremento progresivo del estrés entre las personas; las noticias y los pronósticos económicos se van sumando, lo que promueve preocupaciones que a su vez pueden ocasionar insomnio, dolores de cabeza, dolores en la base del cráneo y la aparición de bruxismo.

El bruxismo según Hernández Reyes (2017) es el hábito de apretamiento y rechinado de los dientes, con movimientos que hacen contactos sin propósito funcional, el cual puede llevarse a cabo en el día o la noche, con distintos grados de intensidad y persistencia en el tiempo, de manera inconsciente.

Durante muchos años la literatura médica le atribuía la existencia del bruxismo a la mal oclusión, sin embargo, con el paso de los años se han ido integrando diferentes teorías entre las que se destaca la influencia del estrés. Montero Parrilla (2019) indicó que a través de múltiples estudios de investigación se ha demostrado que un estado psicológico alterado provoca una respuesta muscular con subsecuente hiperactividad, pero hasta ahora no se señala una brecha que explique con exactitud cuáles son las influencias y los mecanismos fisiopatológicos para que se desencadene el bruxismo.

La persona que tiene este hábito inconsciente, suele despertar con dolores de cabeza, dolor a nivel de los músculos de la masticación, dolor dental, dolor en la articulación de la mandíbula o dolor de oído, porque todas estas estructuras se relacionan entre si y trabajan en conjunto. Incluso muchos pacientes que acuden a fisioterapia por presentar dolor cervical, pueden tener un origen a nivel de la articulación temporomandibular, producto del bruxismo.

Si usted está siendo afectado por un cuadro doloroso en estas zonas y experimenta bruxismo, le compartimos las siguientes recomendaciones:

• Al despertar coloque sus dedos índice, medio y anular sobre ambos lados de la mandíbula, realice movimientos suaves y lentos de manera circular durante aproximadamente un minuto.
• Coloque las palmas de las manos a nivel de su mandíbula con la boca ligeramente abierta y relajada, realizar presión hacia abajo durante algunos segundos mientras la boca intenta cerrarse.
• Repita ambos procedimientos las veces que sean necesarias hasta sentir que se han relajado los músculos de la masticación
• Al finalizar esta temporada en casa, acuda a un especialista